Como informamos en una anterior entrada de este blog, en nuestro cole vive La Señora Sardina, la pobrecita empezó tosiendo, luego se quedó sin apetito y poco a poco se fue poniendo "malita"; la llevamos al veterinario, la cuidamos, pero todos nuestros esfuerzos no fueron suficientes y no dieron los resultados que se esperaban.
Su amiguita, la pequeña sardina Cristobalina, se ha puesto muy muy triste y para que no se sientiese solita en estos momentos tan difíciles para ella, la hemos acompañado en el velatorio.
Nuestro querido abuelo Suso nos ayudó a prepararle unas coronas hechas con sus flores preferidas.
A su velatorio, que duró varios días, fueron invitadas todas las familias del cole con un horario establecido para la ocasión, del cual se informó a través de la megafonía de la Asociación de Vecinos de nuestro barrio de La Goleta, en este blog y por escrito en notas de prensa enviadas desde la dirección del cole.
Desde aquí agradecemos su inestimable compañía durante estos días tan dolorosos, la Señora Sardina ¡¡no se merecía menos!!